inhalando..

jueves, 15 de noviembre de 2007

El silencio de las miradas

El silencio de las miradas
Y un sueño…

Que muestra los miedos de un corazón que no quiere aceptar lo que dicen los labios del amor…
El miedo, una razón, o quizás solo es la frustración…
Antes de caer la tarde cuando el ocaso se muestra con ese cielo sangriento, y con aquellas nubes que no muestran pureza real, va surcando un ave hacia ese horizonte en algún confín donde aún no ha llegado a posarse mi mente, cae a mis pies unas cuantas gotas de desesperación de los cielos que ya no soportan ese acumulado de cargas de pesar, y viene el llanto pretencioso que empieza a horadar una idea que acaba de nacer en mi mente, la empieza a desnudar, despojándola de mi esencia y de mis ganas de querer compartir el mismo lamento. Hoy con las manos en la cara y con la mirada apagada, quiero entender que los sueños van a ese ocaso donde miles de veces aún yace una musa escondida en el mismo lugar y esperando con las manos extendidas a ese poeta que nunca va llegar, por que la noche insita a no dejar escapar aquella alma, la noche con su maldita insistencia de su naturaleza prohibida, es mas anhelada por miles de corazones como de este pobre poeta que no encuentra caminos hacia la cordura de tus labios que llaman ni nombre y tus brazos que esperan envolver mi cuerpo cansado de miles de notas disonantes en mi vida…
Con los años que pasan tan rápidamente, los sueños han cambiado la esencia de las cosas que siento, los sueños cambian toda la realidad que creo, mientras se cuelan por mi mente cada noche donde veo esas estrellas que aún brillan en mis ojos, sintiendo el frió que abraza mi cuerpo antes de volver, volver a pensar que no puedo, recordar que tus miles de mensajes escritos en el viento nos los quiero entender, pero se cuelan por mis oídos y no abandonan mi corazón que se confunde en mas de mil conjeturas que puedes crean en mi ideas, eres razón extraña de mas miradas y de algunas palabras atrapadas en el silencio, con mas de mis delirios que son la única forma de no querer entenderte y creer que no lo hago, es una mentira no tan piadosa, pues despiertas y siguen tus mensajes marcados en las paredes de mi mente, sin ganas de querer abandonarlas, como un eco de retumba en las cavernas mas amplias…
El silencio me abraza para no poder responder, con sus manos dóciles sujetan mis labios, para que no te pueda decir las cosas que puedo sentir, pues es mi propio miedo quien ah traicionado mi ser y atento contra lo que dice el corazón, pues el silencio, no siempre otorga lo que uno anhela, puede hacer que los pierdas, como creo que lo hago yo, con este mutismo antinatural, sin mas sonrisas entre los labios, con la cuales decirte que…

Hoy sale el sol con sus nuevas alas
Para que la sombras estén calladas
Y luego por fin, por su traición
Sean desterradas de las miradas
Que son nuestras únicas aliadas.

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